Los conflictos de interés en la saga de 2024.  Parte II

Los conflictos de interés en la saga de 2024. Parte II

En atención a la expedición del Decreto 0046 de 2024, continuamos poniendo de presente los argumentos correspondientes así:

Sobre el alcance del conflicto de interés y de las actividades que impliquen la competencia con la sociedad

Es preciso destacar que la norma indicó que lo relacionado en dicho alcance es de forma enunciativa más no limitativa, es decir, puede haber más situaciones de conflictos de interés que las señaladas allí.

Ahora bien, los elementos que se desprenden de la descripción normativa son: (i) quien despliega debe ser un administrador (art. 22 Ley 222 de 1995), (ii) debe existir un interés directo o indirecto y (iii) el interés debe comprometer su independencia en relación con el mejor interés de la sociedad. Así, como ejemplo pone la siguiente situación:

Por su parte, en las actividades que implican competencia de la sociedad, lo describió con los siguientes elementos: (i) los actos son realizados por un administrador de la sociedad, (ii) concurrencia en un mismo mercado o de oportunidades de negocio, y (iii) haber estado al alcance de la sociedad en la que el sujeto ejerce sus funciones o que le hubiesen correspondido al administrador.

Además, un punto relevante es que precisó las personas que se entienden incluidas en los conflictos de interés “por interpuesta persona”, básicamente en la lista están:

  1. El cónyuge o compañero permanente del administrador.
  2. Los parientes del administrador hasta segundo grado de consanguinidad o civil y segundo de afinidad.
  3. Las sociedades en que las anteriores personas o el administrador sean controlantes.
  4. Las sociedades representadas simultáneamente por el administrador.
  5. Los PA donde el administrador o las anteriores personas sean fideicomitentes o beneficiarios o que ejerza el control efectivo y/o final, o que tenga derecho a gozar y/o disponer de los activos, beneficios, resultados o utilidades.
  6. Las personas que ejerzan control directo o indirecto sobre la sociedad en la que el administrador ejerce sus funciones o las subordinadas de dichos controlantes.

 

Sobre el procedimiento en caso de conflictos de intereses. 

En relación con este punto, en general, el Decreto mantiene la posición anterior de solicitar autorización a la Asamblea de accionistas o Junta de Socios para ejercer el acto que representa un conflicto de interés, no obstante, agrega los siguientes puntos:

  1. El administrador convoca la asamblea siempre y cuando sea competente para hacerlo, de no ser así, debe informar al representante legal para que él la convoque.
  2. Si la Asamblea es extraordinaria, se debe incluir en el orden del día el punto relativo al estudio del acto o negocio en que hay o puede haber un conflicto de interés. Este requisito no es obligatorio en el caso de Asambleas ordinarias.
  3. Si el revisor fiscal de la sociedad tiene conocimiento de dicha situación que puede configurar un conflicto de interés o implicar la competencia con la sociedad y que no tenga autorización de la Junta de Socios o de la Asamblea General de Accionistas, debe advertirlo por escrito al máximo órgano social.
  4. Si la operación es autorizada o se va someter a autorización, debe informarse a la Asamblea o Junta de Socios, conforme con los artículos 29 y 47 de la Ley 222 de 1995.

Tal como se puede observar, son varios detalles que se habían omitido en el anterior Decreto y que fueron incluidos para un mejor manejo de este tipo de situaciones, en particular, como se anotó al principio, se destaca la responsabilidad del revisor fiscal en caso de conocer este tipo de situaciones y su deber de informar al máximo órgano social.

No obstante, entra un interrogante y es si esto deja la puerta abierta para analizar si los demás administradores también deberían tener la obligación de informar a la Asamblea o Junta de socios de este tipo de situaciones, en caso de que tenga conocimiento, pues se trata de personas que ejercen poder en la institución y les fue conferido, de alguna u otra forma, la responsabilidad de velar por los intereses de esta.

Sobre autorizaciones generales.

Este es otro punto que se añade al Decreto 0046 y es que la Asamblea General de Accionistas puede impartir autorizaciones generales para que se celebren operaciones que sean recurrentes y del giro ordinario durante un ejercicio social, pero esos actos deben estar detallados en cuando su naturaleza, partes y temporalidad. Esta norma trae una excepción y es cuando existan casos en que se configure un conflicto de interés, pues en ese escenario, no se considera amparado el acto o negocio con la autorización general.

Finalmente, es claro que el Decreto brindó un mayor alcance al conflicto de interés y además detalló el procedimiento por el cual se erige, de hecho, se resaltó que ya indica qué se entiende por interpuesta persona, pues, antes de esta reglamentación, ese término era muy amplio y no se determinaban escenarios como en los contrato de fiducia mercantil, los fondos de inversión colectiva o los fondos de pensiones donde éste o los demás que indica la norma sean beneficiarios.

En consecuencia, el decreto en cita genera una mayor confianza jurídica y demuestra que era necesario reglamentar en debida forma este tema, sin embargo, quedan muchas cosas por trabajar, como la responsabilidad de los demás administradores que no estén involucrados en el conflicto.

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *